💚 Información para quienes quieren apoyar
Esta página forma parte de TreeHope, una iniciativa personal enfocada en apoyar la plantación de árboles amazónicos nativos y la protección del entorno natural en Perú y Ecuador.
TreeHope no es una organización ni una empresa.
🌳 ¿Cómo funciona el apoyo?
- La contribución mínima es de 15$
- Esta cantidad cubre:
- un árbol amazónico nativo
- su plantación
- y el cuidado inicial del árbol
Cada aporte se utiliza exclusivamente para esta iniciativa ambiental.
🌱 ¿Qué tipos de árboles se apoyan?
Se priorizan especies amazónicas nativas como, por ejemplo:
- cedro amazónico
- caoba
- lupuna
- shihuahuaco
- cacao
Estas especies ayudan a:
- proteger la biodiversidad
- mejorar el suelo
- capturar carbono
- apoyar el equilibrio natural del ecosistema
🤝 Transparencia y enfoque personal
- Todas las contribuciones se gestionan de forma personal y directa
- No se trata de una donación a una ONG
- El objetivo es apoyar acciones reales de reforestación, no generar beneficios comerciales
🙏 Gracias por tu apoyo
Cada árbol cuenta.
Cada aporte tiene impacto.
Gracias por formar parte de esta iniciativa personal por la Amazonía.
💚 ¿Por qué este apoyo es importante?
Este apoyo permite actuar directamente en zonas amazónicas afectadas por la deforestación y la degradación del bosque. La reforestación con especies amazónicas nativas es una de las formas más efectivas de restaurar el equilibrio natural del ecosistema.
Los árboles ayudan a proteger las fuentes de agua, mejorar la calidad del suelo y crear un entorno adecuado para el regreso de la biodiversidad. Además, fortalecen la resiliencia del bosque frente a fenómenos extremos como sequías, incendios y los efectos del cambio climático.
Apoyar la plantación de árboles nativos no solo contribuye a la recuperación del paisaje natural, sino que también respalda a las comunidades locales que dependen directamente del bosque para su vida y cultura. La protección de la Amazonía es una responsabilidad compartida, ya que su equilibrio influye en el clima global y en la calidad del aire que respiramos.
Cada acción cuenta. Incluso un solo árbol puede marcar la diferencia cuando forma parte de un esfuerzo colectivo y consciente por proteger la selva amazónica.